24-02-2018 COSAS FRANCAMENTE MEJORABLES
Mi experiencia viajera me dice que casi todas las ciudades tienen especial cuidado en que las carreteras por las que se llega a ellas ofrezcan una imagen lucida, lo más limpia posible, ordenada e incluso bonita, desde luego iluminada, muy bien iluminada y con la señalización bien puesta, en su sitio, para que se vean bien las rayas y los viajeros localicen en seguida cual es la dirección adecuada para orientar sus pasos en busca del destino deseado. Por esas razones misteriosas que uno nunca llega a comprender del todo, unas cosas tan sencillas de saber y tan fáciles de aplicar no tienen vigencia en la siempre benemérita ciudad de Cuenca. No hay excepción: todas las carreteras de acceso a la ciudad se encuentran en pésimas condiciones, de las que solo se libra parcialmente la de Madrid, por aquello de que al ser autovía parece ofrecer un aspecto más saludable, pero ahí terminan sus ventajas. A la de Alcáz...