17-06-2017. CIEN AÑOS SOBRE DIEZ MIL
Los centenarios de personas, hechos o sucesos tienen una utilidad no siempre reconocida: ayudan a recuperar la memoria perdida, o al menos adormilada, de algo que ocurrió en tiempos pasados, remotos incluso y que a gracias a esa celebración alcanzar una vigencia contemporánea, probablemente pasajera pero quizá útil para alguien. Estoy convencido de que tal cosa es cierta, aunque tengo algunas dudas sobre que tal certeza se pueda aplicar al caso que hoy me ocupa en este comentario semanal. Se cumplen cien años del hallazgo inicial de las pinturas de los abrigos rupestres situados en Villar del Humo y no se cuántas personas, amantes de Cuenca, su historia y su cultura, pregoneros incansables de los valores históricos y paisajísticos de esta tierra, habrán sentido el deseo de hacer una excursión hasta aquel remoto lugar para contemplar el fastuoso espectáculo que ofrecen aq...